Hay momentos que pasan desapercibidos durante un partido, gestos que dicen más que mil palabras, miradas que transmiten emoción y detalles que reflejan el esfuerzo, la pasión y el compromiso de nuestras guerreras. La cámara tiene la virtud de detener el tiempo y mostrarnos aquello que, en medio de la intensidad del juego, muchas veces se nos escapa.
Porque el balonmano no solo se juega, también se siente. Y cada fotografía guarda una pequeña historia que merece ser contada.
Lo que el ojo no ve, la cámara lo revela.
Txusma | Elda Prestigio, mucho más que balonmano.
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